Todos somos sujetos a nuestro inconsciente. Será que vivimos el amor bajo la premisa histérica de "deseo en tanto no soy deseado" Todos somos geminianos, sujeto-divididos, queremos una cosa, y hacemos lo opuesto, quien sabe porqué, es la naturaleza humana, el más contenido tiene su cara desatada y el más bueno su cara bestial, esa dualidad nos da volumen, no somos planos de una sola cara. Una de esas fuerzas ocultas va a ganar en algún momento, y cuando pase eso se va a definir quién somos de verdad.

